Nuevos documentos útiles sobre la cláusula suelo

La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea del pasado 21 de diciembre no ha dejado indiferente a nadie. La banca se ha visto acorralada, al Gobierno se le ha pillado “in fraganti” tapando las vergüenzas de la banca y el Tribunal Supremo ha sufrido una nueva perdida de legitimidad, como sucede cada vez que se pronuncia el Tribunal Europeo.

La sentencia viene a darnos la razón, una vez más, y confirma lo que venimos señalando desde hace muchos años, las ejecuciones hipotecarias son ilegales, las hipotecas están plagadas de cláusulas abusivas y eso supone que se hayan ejecutado cientos de miles de desahucios de forma ilegal. Ayer mismo, un magistrado del propio Tribunal Supremo sentenció que ” las ejecuciones hipotecarias que tengan como causa la aplicación de una cláusula suelo son nulas, y el desahuciado debería recuperar su casa”.

Ante esta realidad, desde la PAH hemos vuelto a elaborar un “Kit” que contiene respuestas a las dudas más frecuentes sobre este asunto, un manual de cómo detectar la cláusula suelo en nuestras hipotecas y un escrito de reclamación de devolución de todo nuestro dinero y los correspondientes intereses, para que podamos presentarlo ante las entidades financieras. Igualmente incluye un escrito de reclamación de devolución de los gastos de constitución de hipoteca, otra cláusula que también ha sido declarada abusiva recientemente.

Desde la PAH ponemos a disposición de todos los afectados por la hipoteca este Kit para que se distribuya en las asambleas de asesoramiento colectivo y animamos a su presentación de forma masiva. Somos conscientes de que no es sólo la cláusula suelo, son todas y cada una de las cláusulas que contienen las hipotecas las que convierten en ilegales los préstamos hipotecarios y ante esta realidad desde la PAH vamos a exigir, una vez más al Gobierno que dé respuesta a la realidad de cientos de miles de personas, una respuesta que pase por reconocer y legislar las medidas que contienen “Las 5 de la PAH”, hasta que eso no se produzca, no habrá respuesta definitiva a la estafa

En este sentido, estamos a la espera de las medidas que finalmente anuncie el Gobierno de Mariano Rajoy. Cinco años de precedentes al servicio de la banca, las propias declaraciones del ministro de Guindos o las primeras filtraciones del Real Decreto que previsiblemente se aprobará mañana en el Consejo de Ministros anuncian que no será una batalla fácil. Lo que está claro es que nosotras no nos vamos a rendir.

Los documentos en cuestión se encuentran en el apartado “documentos útiles” y son el ´documento número 45. Aquí los enlaces para descargarlos gratuitamente:

45. Kit cláusula suelo y reclamación de gastos

Bloque de Obra Social de la PAH asaltado por un presunto nuevo dueño (que igual no lo es)

Monte Perdido 60bis es uno de los bloques recuperados por PAH Vallekas en el marco de su campaña de Obra Social. El bloque consta de tres viviendas. En cada una habita desde hace dos años una familia sin recursos. Todas están negociando un alquiler social mediante la Obra Social PAH. El pasado 14 de diciembre, sin previo aviso ni mediación alguna, el edificio fue asaltado por personas que declararon ser los nuevos propietarios del edificio. Los asaltantes cambiaron la cerradura de acceso destrozando y sustrayendo todos los dispositivos de seguridad interiores: cerraduras, cerrojos, candados, etc. En el interior del edificio quedaron todas las pertenencias de sus moradores. Los autores de este delito dejaron varias notas identificándose como los “nuevos dueños” y dejando un número de teléfono. 

Monte Perdido: un edificio que “no existe”

Volvamos un poco hacia atrás. Monte Perdido es el cuarto edificio recuperado en la campaña vallekana de Obra Social de la PAH. Había sido reclamado anteriormente por Caja España de Inversiones, Salamanca y Soria y Monte de Piedad. Solicitada la nota simple, resultó que la propiedad reclamada por el banco correspondía a la calle Puerto Alto nº 32, la cual no consta en el catastro, donde sí aparece el edificio situado en la calle Monte Perdido n.º 60bis. Una línea más en la crónica del despropósito inmobiliario. Pese a semejante lío administrativo proveniente de las malas prácticas habituales durante el boom de construcción, algunos residentes iniciaron los trámites para pedir su alquiler social con Caja España.  A día de hoy no han hallado respuesta. En febrero de 2016 se dictó una orden de desalojo que fue recurrida y el desahucio paralizado. De hecho, los denunciantes fueron conminados judicialmente a demostrar por escrito la propiedad de la finca. Como la situación catastral del edificio es un desastre, no pudieron hacerlo: la denuncia fue desestimada y la causa archivada. Hasta diciembre de 2016.

2016: llega el propietario fantasma

¿Podría ser más turbia la situación del edificio? Pues sí. El día 15 de diciembre volvimos a solicitar la nota simple. Todavía figura como propietaria Caja España de Inversiones, pero con un asiento reciente donde se notifica un proceso de venta a la empresa Aserant Global SLU. Todo parece indicar que el banco realizó la operación no solo pasando por encima del derecho de los residentes, sino que tampoco dejó claras las circunstancias jurídicas del edificio. Por su parte, parece que la empresa no ha dejado pasar un solo día para empezar a presionar.  Lo sorprendente es que el teléfono que nos dejaron no pertenece a ningún socio de Aserant Global. Queda por saber quién allanó las viviendas de Monte Perdido y con qué intereses, ya que no se trata ni del propietario de la finca Caja España ni del comprador, Aserant.

¿Qué dice la PAH?

Desde PAH Vallekas queremos señalar este nuevo peligro y convocar al movimiento de vivienda para apoyar a nuestras compañeras residentes en Monte Perdido. Denunciamos, también la manera en la que Caja España se niega a negociar y conceder los tres alquileres sociales. Tal y como lo vemos, dada la situación administrativa de los pisos, Caja España no puede ofrecerlos en el mercado antes de ofrecer solución a las familias que viven en ellos. Vivimos momentos en los que los bancos se deshacen de sus activos inviables poniéndolos en manos de empresas particulares, muchas veces financiando la compra ellos mismos. Estas empresas no son grandes fondos buitre, de hecho tienen un capital mínimo, pero su motivación sigue siendo especular: comprar barato y vender caro. Saltarse la vía judicial. Sobornar, amedrentar y agredir a los residentes, “subcontratando” ese trabajo sucio a sicarios. 

Desde PAH Vallekas denunciamos tanto a los bancos que estafan como a estas empresas que especulan y extorsionan a familias sin recursos. Nuestras compañeras de Monte Perdido reclaman una solución a su necesidad de vivienda digna por vías legales:

“Llevamos dos años en esta casa y estamos empadronadas aquí, sin acceso a los suministros básicos como el agua. No queremos ser ocupas ni seguir viviendo bajo amenazas, sino abrir el camino al ejercicio del derecho universal a vivir en paz.”
¡La lucha sigue porque Sí Se Puede!
¡Monte Perdido No Se Toca!

Necesitamos tus manos

En PAH Vallekas cumplimos 4 años defendiendo el derecho a una vivienda digna. Durante este tiempo hemos parado desahucios, hemos negociado con la banca daciones en pago y alquileres sociales, nos hemos empoderado mediante nuestra asesoría legal colectiva, hemos lanzado campañas exigiendo políticas que de verdad protejan a las familias frente a los abusos de la banca, hemos reunido miles de firmas, hemos recuperado viviendas para las familias desahuciadas o sin otra alternativa habitacional, hemos investigado cómo nos han estafado y destapado las prácticas fraudulentas de la banca, empresas fantasma y fondos buitre
hazte socia de pah vallekas - stop desahucios colaborar

Y si puedes, difunde este cartel

Todo esto no habría sido posible sin la ayuda de quienes en todo momento nos habéis apoyado, poniendo vuestros cuerpos en un portal en cada intento de desahucio, dando difusión en las redes sociales de nuestras acciones, defendiendo las recuperaciones de la obra social PAH, asistiendo a las manifestaciones y caceroladas de protesta… 
Para continuar y ampliar todo este trabajo necesitamos pediros una vez más vuestro apoyoAsiste a nuestras asesorías colectivas los lunes o a nuestras asambleas los miércoles, explícanos qué sabes hacer y qué te apetece hacer (guardería, fotocopias, comunicación…). Síguenos en redes sociales y… ¡HAZTE SOCIA! Puedes apoyarnos económicamente a partir de 5 euros/mes. 
¿Cómo puedes hacerlo? Envíanos un mail a pahvallekas@gmail.com con tu nombre, apellidos, número de cuenta corriente y la cuota mensual que deseas aportar. 

‘No estás sola’. Hablemos sobre la dimensión afectiva de PAH Vallekas

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Lo que ofrecemos como PAH Vallekas no es sólo una solución concreta a un problema individual de vivienda. Somos toda una comunidad de lucha, cuya apuesta es por espacios de expresión de nuestras experiencas de vida –tanto las dolorosas como las exitosas– y actividades colectivas que juntas suponen un cambio en la forma de ver el mundo que nos rodea y nuestro sitio en el. En este texto intentamos poner en valor una parte del trabajo que hacemos: la parte afectiva, que concierne a cómo nos sentimos juntas, de la que a veces nos olvidamos porque es invisible. También queremos pararnos a preguntar ¿por qué una gran parte de las personas que nos conoce no engancha con nosotros de manera inmediata? El texto forma parte del primer “Taller de dinamización y poderío PAH” que celebramos como parte de la formación interna en la Plataforma.

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Las prisas, la urgencia, la necesidad de organizar y ser efectivos, junto a la saturación, el cansancio y a veces también la fuerte exigencia de una aportación al trabajo colectivo que se hace en PAH Vallekas, favorecen que no siempre tengamos presente el momento que vive una persona cuando llega a la bienvenida. Pero deberíamos recordar que lo que para nosotros es un acto rutinario puede suponer para la persona recién llegada una ruptura radical en la forma de enfrentar su vida.

La gente que llega a la asamblea ha vivido y está viviendo situaciones muy duras. Muchas de las personas llevan mucho tiempo imaginándose en la calle, sin tener nada, ni para comer, ni para el autobús. Algunos han tenido en el pasado una situación aparentemente estable, con empleo e hipoteca, y tienen la sensación de haber pasado de tenerlo prácticamente todo a nada. Algunos han vivido con muy poco toda su vida, y eso puede llegar a endurecer a una persona de tal manera que es difícil fiarse de los otros. Nuestro intento colectivo es conseguir que todas, venimos de donde venimos, quepamos en PAH Vallekas mientras compartamos el deseo de luchar juntas.

Según qué tipo de problema de vivienda que sufre la persona, a la incertidumbre de no saber dónde vas a vivir en un mes o en una semana se le suman otras ansiedades: el miedo de quedar con una deuda de por vida, la vergüenza de haber fracasado a ojos de familia o amigos, la culpa de las madres y los padres de familia, o la soledad en la que hay que tomar las decisiones. Muchas personas llevan encima también otras cargas como estar en paro, tener una enfermedad crónica, sufrir de violencia de género, no tener papeles o que les falta luz o agua en casa.

Lo ponen en palabras nuestras compañeras:

  • “Yo me sentía prisionera, qué podía hacer, me sentía en una cárcel. Prisionera, en una cárcel. Ya he tenido dos escapadas [de la casa cuya hipoteca comparto con mi maltratador] y he tenido que volver por la presión del banco porque había que responder a la hipoteca.” 
  • “Tenía mucho estrés emocional por no tener para las cosas más básicas como la luz… es la incertidumbre, el no saber. Eso también afecta las emociones.”
  • “Mi familia no sabía nada, porque como llevo arrastrando lo de eres tonta desde la violencia de género, yo dije no les cuento nada. Cuando llegué estaba hecha polvo, yo no paraba de llorar, por un lado te sientes tan mal de que vas a dejar tus hijas en la calle, joder, parece que lo haces todo mal, la pareja, tus hijas, la casa… Otra vez es por mi culpa.” 
  • “Yo estaba sola, sola y enferma, y cuando entré por esa puerta fue como si, como si encontrara mil amigos de golpe. Cómo reacciona la gente cuando te ve, cómo te abraza, a mí lo que me llegó fueron los abrazos, cuánta gente se acercó a decirme Cristina, no estás sola, porque llevaba mucho tiempo sintiéndome sola.”

Estar solo significa gestionar una vida dura que es muy difícil de llevar. La mayoría de las personas de la Plataforma se han visto en un estado de vulnerabilidad permanente. Frente a esta situación la PAH no sólo ofrece alternativas materiales, produce además una nueva manera de mirar la vida propia, y un lugar diferente desde el que hablar con una voz colectiva y fuerte. La PAH nos empodera, y cuando nos empoderamos como grupo, la vulnerabilidad puede convertirse en el mejor arma: entendiendo que todos somos vulnerables (en diferentes grados) aprendemos que dependemos de unos y otros. Empoderamiento significa que sepamos que necesitar unos a los otros no tiene por qué ser nada triste.

A continuación repasamos algunos elementos que creemos necesarios para tener en cuenta en la bienvenida para abrir las puertas al cambio y al empoderamiento, ese vuelco que le das a la vida para hacerte sonreír otra vez.

Expresión de las dolencias

Cuando una persona nueva llega a la Plataforma lo hace atravesada por sentimientos de miedo, aislamiento y vergüenza. Nuestro primer deber es acoger la expresión de estas dolencias. A algunos les cuesta mucho expresarse –les da corte–, y es preciso que les animemos suavemente. Como explica un compañero: “La primera vez con los nervios, los llantos, es mucha gente y te cortas, pero vas aprendiendo”. A otros la –tal vez primera– oportunidad de expresar sus malas experiencias se convierte en un río que corre el peligro de llevarle a la persona hacia todo un mar de preocupaciones, y es nuestra responsabilidad ayudarle a avanzar pasito por pasito. Lo importante es que un nuevo miembro de la PAH pueda empezar a darse cuenta, la palabra propia mediante, que lo que él o ella ha vivido como íntimamente suyo, está vinculado con un problema estructural. Así empieza a enganchar la experiencia propia con la estafa gigantesca que se ha llevado a cabo en España. Luego, cuando la persona avanza en su proceso, la expresión de las dolencias va abriendo paso a la expresión de nuevas experiencias más placenteras. En palabras de un compañero: “Tal y como están las circunstancias, a modo de terapia, cuentas tu caso, y hablas y comentas porque impera esa necesidad, te quitas la vestimenta de la vergüenza y no te importa más”.

Escucha activa

Cuando una persona recién llegada habla en la asamblea, pongámosnos en su piel. Él o ella no sabe nada de las prisas que tenemos acumuladas encima de los hombros como grupo. Si le apuramos el ritmo por nuestros agobios, es probable que vaya a sentir que no es el momento adecuado para expresar su situación. Por eso es importante practicar la escucha activa. Para que quien habla sepa que le estemos escuchando, dejemos que se note. Animémosle, si se desanima. Para que sepa que ha llegado a buen puerto, demostremos empatía. Guardemos el respeto hacia la experiencia que haya tenido la persona. Eso se demuestra de muchas maneras, por ejemplo guardando silencio y dejando que se exprese tranquilamente. Es mejor no hablar encima aunque se nos salten las ganas de dar una respuesta rápida a un problema que nosotros ya conocemos hasta el fondo.

Respuesta, el espejo de Alicia

¿Conocéis la secuela al cuento sobre Alicia en el país de las maravillas? En ella, la niña Alicia encuentra un espejo mágico. Tan mágico es, que mientras permite que ella se vaya reflejando en su superficie, abre un nuevo mundo al que Alicia entra con ganas. La respuesta que damos a los nuevos compañeros es muy importante precisamente por hacer esa misma función. Cuando respondemos a los que vienen, es necesario poder transmitir un claro reconocimiento de lo que él o ella ha vivido, así validando la experiencia del recién llegado. Si ha pensado durante años que no es posible salir del problema, puede que le cueste creer que sea posible. El asesoramiento colectivo se basa en que los nuevos aprendan de la experiencia de los que ya han pasado por los mismos pasos. Por eso en el asesoramiento debemos ofrecernos como un espejo de Alicia: el recién llegado puede reflejarse en nuestra experiencia y, a través de ella, acceder al mundo del Sí Se Puede.

 Diálogo entre lo individual y lo colectivo

A partir del momento de entrada a PAH Vallekas empieza un proceso. Es un proceso para resolver un problema concreto, pero no solo. También se trata de un cambio en la relación que tenemos entre nuestra vida individual y la agenda de la PAH, la vida que hacemos en colectivo. Es normal que en ese proceso que nos insta a negociar nuestros tiempos y a veces renunciar cosas, haya momentos en lo que estemos cansados de la PAH. Cuando acompañamos a nuestros nuevos compañeros –y también cuando nos enfrentamos a nuestros propios altibajos nosotros que ya llevamos un tiempo luchando juntos–, podemos pensar que se trata de un movimiento marítimo. Las olas suben y bajan con la marea, y lo importante es acompañarnos entre todos en las diferentes fases de la marea de cada cual.

(También es cierto que algunos se desilusionan ya de entrada, y nunca vuelven. A veces eso se debe a nuestros fallos, y en esos momentos nos toca ser críticos con nosotros mismos. Pero también hay muchas ocasiones en las que se debe al sencillo hecho de que no somos ni portadores de varitas mágicas ni un servicio jurídico gratuito que algunos buscan. A veces nos toca aceptar que no podemos llegar a todo el mundo. Lo importante es saber hacer la autocrítica y ver los limites de nuestro alcance sin echarnos las culpas, avanzar juntos y con paciencia).

Familia de lucha

Para muchos que tienen muy poca familia en España, a paso del tiempo, la PAH se convierte en otra familia. Como dice una de las compañeras ecuatorianas: “Te sientes parte de ella, te sientes arropada.” Y eso somos, una gran familia con mil patas y cabezas. Hay tanto que hacer, que a veces nos abruma. Para que la comunidad en y por la que luchamos pudiera florecer, es clave que cada persona podamos aportar de manera que nos haga sentir a gusto y realizadas. Comunicándonos nuestros intereses y fortalezas igual que nuestras dudas, podemos encontrar la manera de participar que mejor le sienta a cada uno. Al final y a cabo, la clave para que alguien se quede es que le guste. Para aquello tenemos que reconocer cada aportación y visibilizar el trabajo de todos. ¡Que no se nos pasen las oportunidades para darnos las gracias!

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Estos pasos forman una parte de la andadura del empoderamiento. Hay otros muy importantes, por ejemplo los que tienen que ver con el acceso a la información verídica sobre las leyes y los derechos vigentes de los hipotecados, inquilinos y ocupantes. Hemos querido enfocarnos en esta dimensión afectiva para sacar a la luz algo que a veces tenemos un poco olvidado: cómo nos hablamos y cómo nos escuchamos nos afecta. El empoderamiento no es posible si nos tratamos de una manera que nos afecta negativamente.

Los y las compañeras cuentan cómo sienten el cambio:

  • “Esas palabras [que dicen que no estás sola], te llenan”.
  • “El centro social es tu otra casa. Mi hija me ha pegado la bronca por llegar a las cuatro y media de la mañana. Acaba la reunión y seguimos hablando de la PAH, de política, que no hablamos de otras cosas, pero te relajas, desconectas. Yo a mis hijas se lo tengo dicho, el miércoles es mi día. Yo antes no tenía con quién salir, y ahora un viernes si tengo ganas, me bajo directa a la Villana y sé que voy a a encontrar amigos.”
  • “Hemos visto como las personas que llegaban con una carga emocional muy fuerte ahora se sienten empoderadas, quiero decir que no se sienten solas. Es una sensación de cercanía, de disposición a trabajar juntos siempre cuando tienes el tiempo. Siento que hay una comunidad aquí. Todo eso me hace sentir bien, que cada persona dé lo que pueda para contribuir en lo colectivo… ya sea parando desahucios, en el grupo de comunicación, en el banco de alimentos. Todo eso hace la cercanía y el cariño que la gente se demuestra.”
  • “Ví la luz al final del túnel. Ya anímicamente te vas sintiendo mejor, es otra manera de ver las cosas. De una situación que todo es mi responsabilidad y que no tiene solución se pasa a una realidad de la que no soy culpable y que puedo transformar, aunque cueste y haya que luchar por ello.”
  • “Empecé a sonreír, empecé a tener amigos, amigas, empecé a bailar que me encanta y hacía años que no bailaba. Para mí la P.A.H. además de una ayuda son mis amigos, es la gente en quién confío, aquí he contado cosas que no he contado a mis hijas, ni a mi madre, mis hermanos, o mis amigos de toda la vida y las he contado aquí. A partir de venir más lo que hace esto es empoderarte, yo empecé a sacar fuerzas de donde no las tenía, yo siempre he sido muy luchadora pero llega un momento en la vida que dices ya no puedo más, te vienes abajo y esto fue como un trampolín, pum, otra vez para arriba, y gracias a todos vosotros hoy otra vez soy feliz, vuelvo a reír, vuelvo a salir.”
  • “Antes no había solución. Ahora estoy avanzando en mi vida, buscando mi camino, mi libertad.”

Una de las claves del éxito de la Plataforma es poder huír del modelo individualista de gestionar las vidas, según el cual se nos presiona a encargarnos de todo solos mientras nos enfrentamos a grandes vulnerabilidades sistemáticamente echadas a nuestros hombros. Frente a ese modelo, la PAH significa encontrar la potencia de lo colectivo:

  • “He aprendido todas las cosas que se pueden hacer cuando estás con gente, sin perder tus puertas hacia dentro, claro, pero eso solo no vale. Cuando entré dije, qué de posibilidades hay cuando estás con gente, a nivel de curro incluso, de planes, de expectativas, conversaciones, de crecer como persona, desarrollarte… Cómo la dimensión colectiva es algo que en esta sociedad está bastante machacada y reprimida aposta, porque nos hacen estar solos porque solos somos mucho más frágiles y cuando te juntas dices ¡cómo mola esto!”

A lo largo de nuestra experiencia en la Plataforma hemos descubierto que, al menos idealmente, la participación en los dispositivos que sostenemos –la asesoría colectiva, pero también las acciones, mesas informativas o talleres– hace que pasemos por un proceso de desaprendizaje. La lógica individual que es útil en nuestra sociedad porque nos hace competir entre nosotros –por trabajos, por las ayudas sociales, también por la vivienda– nos la vamos quitando de la cabeza poco a poco. Es preciso decir que en la Plataforma hemos aprendido que si nos enfrentamos al mundo de forma individual, la vulnerabilidad y la incertidumbre que caracterizan nuestros días se convierten en una fuerte percepción de riesgo y lo interiorizamos en el cuerpo como miedo continuo. Ese miedo va desapareciendo al paso de ya no sentirse solo sino arropado, abrigado, apoyado. No hay por qué demostrar logros y esconder fracasos individuales, porque ya no son causa ni de la alegría más potente ni la vergüenza más paralizadora. Asumimos la fragilidad y reconocemos que con otros somos más fuertes. Así la PAH puede suponer un cambio en el centro mismo de la lógica neoliberal que se ve revertida: la autoregulación da paso al apoyo mutuo, la competencia a la solidaridad.

Vecinas y vecinos sin agua se concentran en la Junta Municipal de Puente de Vallecas

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Vecinas y vecinos de Puente de Vallecas sin acceso a suministro de agua nos concentramos hoy en la sede de la Junta de Puente de Vallecas. Pedimos medidas concretas al concejal presidente, Francisco Pérez Ramos (Ahora Madrid), para conseguir una solución de suministro para los bloques de Sierra de Llerena, 22 y Monte Perdido, 60 bis. Ambos bloques se encuentran en situación irregular y forman parte de la campaña de Obra Social de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que pide alquileres sociales en los pisos vacíos de bancos y entidades financieras.

En total, 19 hogares y 35 personas se encuentran sin acceso a agua entre los dos bloques. En ellos viven personas en situación de especial vulnerabilidad, como 10 menores de edad, una persona mayor de 70 años y tres enfermas crónicas. Desde la PAH denunciamos que esta situación se viene prolongando desde hace años, pese a que está en conocimiento tanto de las entidades propietarias de los bloques, con las que seguimos intentando negociar un alquiler social, como de las distintas administraciones afectadas, entre ellas el Canal de Isabel II, que se ha negado repetidas veces a regularizar el suministro de agua por motivos burocráticos.

Los habitantes de estos bloques, organizados en la PAH Vallekas, no estamos pidiendo ni caridad ni ayuda pública alguna. Somos capaces de sufragar nuestro suministro de agua, que en Madrid –pese a los intentos de privatización y control financiero sigue siendo un recurso público de coste relativamente barato. Pedimos lo más básico: que mientras nos encontremos en situación irregular, se nos reconozca como a cualquier miembro de la comunidad de vecinos el derecho a contratar suministros. No puede ser que entidades privadas como las compañias de telecomunicaciones no nos pongan ninguna traba para contratar teléfono e internet y que una empresa pública como sigue siendo en su mayoría el Canal de Isabel II se niegue ni siquiera a recibirnos para estudiar vías legales que permitan el suministro regular y legal de este bien. 

A este respecto, denunciamos la lentitud y las promesas incumplidas del concejal presidente de Puente de Vallecas, Francisco Pérez Ramos. Desde su llegada al ayuntamiento se le ha puesto en conocimiento la situación global de estos bloques, incluido el estado de sus suministros y las reivindicaciones concretas al respecto. En la última reunión, celebrada en el mes de julio, el concejal se comprometió en dos aspectos: mediar con el Canal de Isabel II principal responsable de la situación para que estime la regularización del suministro sin coste alguno para la administración ni para la empresa. Y por otro lado, instalar mientras tanto fuentes públicas en las cercanías de ambos edificios, medida que redunda en beneficio de todo el vecindario y que debería hacerse con independencia de la situación de los bloques afectados. 

El gobierno municipal de Ahora Madrid firmó el pasado 4 de noviembre las conclusiones del Encuentro de Ciudades por el Agua Pública, que entre otros aspectos considera el agua como un bien común y su provisión como un derecho humano, “entendido éste como un derecho a una provisión de servicios de abastecimiento y saneamiento que debe ser garantizada por la administración pública”,  en que “los operadores públicos deben asumir consecuentemente los criterios generales, normativos y específicos del derecho humano al agua y al saneamiento en lo que atañe a la equidad y universalidad del servicio y a prohibir los cortes de agua a los hogares en situación de vulnerabilidad social”. Es hora de que el ayuntamiento haga realidad estas intenciones empezando por lo más inmediato: las vecinos y vecinos de barrios empobrecidos como Puente de Vallecas. 

Estos días los cortes de suministro y la pobreza vuelven a ser noticia por la muerte de una mujer anciana en Reus. Desde la PAH siempre hemos trabajado por cambiar las leyes no solo para evitar los desahucios sino también estos cortes, porque ponen en peligro la salud y la vida de decenas de miles de personas en este país. Mientras estos cambios legislativos por la vivienda y los suministros se hacen realidad, seguiremos presionando a las administraciones y las empresas con nuestras mejores armas: la solidaridad, la desobediencia a las leyes injustas y el apoyo mutuo.  

Llerena no se toca: no al desalojo del primer bloque de Obra Social PAH en Vallekas

La PAH exige alquileres sociales para 14 familias a la entidad avalada con fondos públicos
La SAREB quiere desalojar a 14 familias que viven en uno de sus bloques en Vallekas. El “banco malo” que asumió los activos tóxicos de los bancos españoles tras la burbuja y la crisis, ha avalado así con dinero público los errores y abusos de la banca. Ahora pretende dejar en la calle a cinco menores, tres enfermos crónicos y un hombre de 70 años.

 

Obra Social PAH Llerena
El edificio de la calle Llerena, en el casco antiguo de Puente de Vallekas, nunca llegó a ser habitado desde su construcción. Todo el bloque estaba vacío cuando las familias entraron a vivir allí. La mayoría de familias de la Obra Social PAH han vivido ya la realidad de los desahucios, algunas incluso más de una vez. En paro o en situación de precariedad, ante la imposibilidad de acceder a una vivienda del mercado y sin alternativa a día de hoy por las administraciones públicas, su única posibilidad es entrar en viviendas. 
La Obra Social PAH recupera edificios como el de Llerena: bloques enteros que han pasado de mano en mano, de fondo en fondo, financiando la burbuja inmobiliaria con dinero público. Además de dar una alternativa a estas familias ponemos sobre el mapa el fraude bancario que nos ha costado miles de millones de dinero público. 
Las familias de Llerena no quieren caridad. No quieren viviendas gratis como dicen algunos. Las familias de Lllerena, como todas las de Obra Social PAH, quieren pagar un alquiler social y han intentado regularizar su situación sin respuesta por parte de SAREB. 
Cuatro años después de la recuperación del bloque, la  Sareb ha presentado una demanda civil basada en que el bloque no tiene condiciones de habitabilidad. Aseguran que el edificio presenta “errores de construcción”, aunque según el informe no hay riesgo alguno para la seguridad. La Sareb dice que les echa a la calle por su bien. Pero las familias tienen claro que la vivienda es un derecho. Y que la Sareb es una entidad pública que debe tener un compromiso social con la ciudadanía, que ya ha pagado de sobra por este edificio y otros tantos.

 

¿A quién pertenece el edificio de la calle Llerena?
Tras la quiebra de la constructora Alcalá 70 el bloque pasa a manos del Banco de Valencia, que había sido intervenido en noviembre de 2011 por el Banco de España (1.000 millones de capital + otros 2.000 millones en créditos). En febrero de 2012 el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), es decir, el gobierno, mete otros 1.000 millones y en noviembre otros 4.500. Además, el FROB traspasa todo esto (y sus 8.500 millones en rescate público) a La Caixa por el precio simbólico de un euro. A pesar de tener aseguradas el 72% de las posibles pérdidas contraídas por la gestión de los activos tóxicos (pisos y créditos) heredados del Banco de Valencia, La Caixa traspasa la titularidad del bloque a Sareb, el banco malo. Pero quien toma las decisiones y quien gestiona realmente el bloque sigue siendo La Caixa a través de su inmobiliaria Servihabitat.
Las familias han intentado negociar alquileres sociales con Sareb/Servihabitat/La Caixa y han entregado la documentación pertinente a la empresa mediadora señalada por la propiedad, “Diagonal Company”. La PAH ha tratado de regularizar el suministro de agua (incluso pagando las obras de la acometida), algo a lo que el Canal de Isabel II se niega porque no hay cédula de habitabilidad; el Ayuntamiento de Madrid, a través de la Junta de Distrito, tampoco ha conseguido, a pesar de su compromiso electoral, garantizar el suministro de agua de estas familias.

 

¿Qué exige la PAH?
PAH Vallekas y las familias exigimos una negociación con la Sareb, propietario oficial y entidad pública, para resolver la situación sin que las familias sean desalojadas sin alternativa habitacional. Exigimos también que las administraciones públicas se impliquen en este proceso: el Ayuntamiento, el gobierno regional y el ministerio de economía, como último responsable de la Sareb. Los bancos han sido rescatados con miles de millones de todos los ciudadanos y los ciudadanos son echados a la calle porque falta una cédula de habitabilidad. Es inaceptable.
Pedimos el apoyo de toda la sociedad, de todos los madrileños y madrileñas, de todos los colectivos y asociaciones para:
1) Detener el proceso de desalojo de las familias del bloque de la C/ Llerena (Vallekas)
2) Conseguir que la Sareb negocie alquileres sociales para todos los bloques y pisos recuperados por familias que no pueden acceder de otra manera a una vivienda, un derecho constitucional que la Sareb como entidad pública debe contribuir a hacer efectivo. 
Mientras tanto seguiremos rescatando derechos, recuperando espacios para las famlias y para las vecinas que han visto degradados sus vecindarios por la especulación inmobiliaria. SÍ SE PUEDE.

 

Manda tu apoyo a pahvallekas@gmail.com
 
¡Sí se puede!
¡Ni una casa vacía! 



¡Derecho a techo!

“Agua, luz y techo” Pasacalles por la historia de la burbuja y el crack económico en Vallekas

pasacallesLa PAH Vallekas recorre los cinco bloques que ha recuperado en los últimos años con la exigencia “Agua, luz y techo para una vida digna” el próximo domingo 29 de mayo.

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) del madrileño barrio de Vallecas convoca un pasacalles festivo para visibilizar la negociación que mantiene para conseguir alquileres sociales para los habitantes de cuatro bloques recuperados, antes vacíos y propiedad de bancos.

Decenas de familias y menores viven en cuatro bloques y varios pisos propiedad de Sareb. Exigen que se regularice su situación y su acceso a la luz y el agua, como derechos humanos básicos. Y que Sareb y Bankia rescatadas/avaladas con dinero público cedan sus viviendas vacías a un parque de vivienda público en régimen de alquiler social para que todas las personas puedan ver cumplido su derecho constitucional a una vivienda digna.

Las demandas se dirigen a las administraciones públicas, al gobierno del Estado, por su responsabilidad en el FROB y BFA a través del Ministerio de Economía, pero también a los gobiernos regionales y municipal que no están haciendo lo suficiente para garantizar una alternativa habitacional, una vivienda digna, al no perseguir las viviendas vacías ni asegurar el acceso a los suministros básicos.

Exigen también que no se criminalice su situación. En estos años de crisis, son muchas las familias que no han tenido más opción, si no querían verse en la calle, que recuperar viviendas que estaban vacías. No es justo que además de vivir en precario se vean estigmatizadas como “delincuentes” o “mafiosos” cuando ni la sociedad ni el mercado les ha ofrecido ninguna otra alternativa.

Solo gracias a la PAH y otros movimientos sociales se ha paliado su extrema situación de desamparo: es la propia gente la que, organizada, consigue hacer efectivo, al menos en parte, sus derechos. En total, la campaña Obra Social la PAH ha recuperado -40  bloques en todo el Estado español desde finales de 2011, y en ellos se  han alojado más de 2.500 – personas.

Aunque pueda parecer una exigencia de otros siglos, la demanda de “Agua, luz y  techo” es una necesidad material y cotidiana para estas familias. La PAH Vallekas saldrá el domingo a las 17 de la C/Llerena junto a muchos otros grupos y asociaciones, en un pasacalles festivo que acabará con conciertos en el parque de Amos Acero a las 20 horas ¡Sí se puede!

1.     Sierra de Llerena, 22: viaje a las entrañas del crack financiero

Viviendas: 1photo_2016-05-27_15-45-314 pisos

Propiedad actual: SAREB. En proceso de negociación para el alquiler social.

Recuperado en enero de 2012 

El bloque más veterano de la campaña Obra Social en Vallekas -y uno de los pioneros de la campaña Obra social La PAH– es un buen resumen de la evolución del sector financiero-inmobiliario. Levantado -de aquella manera- por la constructora Alcalá, 70 que seguramente adquirió por cuatro perras dos o tres casas bajas en la esquina de Sierra de Llerena con Francisco Iglesias, en el barrio puentevallekano de Numancia. Alguien debió de hacer un cálculo: “con lo que nos ha costado esto, estirando algo el presupuesto, y como donde caben 12 caben 14 pisos, nos sacamos tres kilos limpios. Tú déjame que lo hablo con Contreras”.

Pasan los años, el bloque va levantándose, los primeros compradores aportan su entrada. Pero algo no va bien. Esta imagen, de junio de 2008, es la primera de Google Street View en la que aparece.Esas vallas son las mismas que encontraríamos casi cuatro años más tarde, cuando recuperamos el edificio.

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En determinado momento, llega el crack económico mundial y Alcalá, 70, como tantas constructoras fuertemente endeudadas en la provincia España, se declara en quiebra. No sabemos los detalles del proceso concursal de la constructora; en todo caso, a lo largo del año 2012 el Banco de Valencia se queda con el bloque -y posiblemente con más activos tóxicos-. Lo más posible es que, en la línea de la ley concursal, los administradores de Alcalá, 70, no respondieran con sus bienes personales del pufo cometido, una oportunidad que a día de hoy sigue sin estar legislada para alrededor de 500.000 deudores hipotecarios (¿os suena la dación en pago?).

Rebobinemos. ¿Que en el año 2012 el Banco de Valencia se queda con el bloque? Rebobinemos más: en noviembre de 2011, esta antigua joya de la corona del desarrollismo inmobiliario es intervenida por el Banco de España, que le inyecta 1.000 millones de capital más otros 2.000 millones en créditos. Estamos a sólo unos meses de la intervención completa -bajo batuta de la Troika- del sector bancario y de la política económica española. Es decir, el Banco de Valencia era tan propietario del bloque como el fantasma de Canterville lo podría ser de su castillo.

Suma y sigue: en febrero de 2012 el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), es decir, el Gobierno, mete otros 1.000 millones. Poca cosa: en noviembre se inyectarían otros 4.500 millones, y además, el FROB traspasa todo esto (la cosa Banco de Valencia/Fantasma de Canterville y sus 8.500 millones en rescate público) a La Caixa por el precio simbólico de un euro. No se vayan todavía, aún hay más: además, el Estado se responsabiliza de un 72% de las pérdidas por los activos tóxicos traspasados, es decir por los bloques concebidos cuando construir apartamentos de baja calidad en el barrio de Numancia y venderlos a precio de burbuja (“eh, tiene plaza de garaje y portal con suelo de ¿mármol?”) parecía buena idea.

Tenemos una sorpresa: la broma no acaba aquí. Por si no fuera suficiente rescate tener aseguradas el 72% de las posibles pérdidas contraídas por la gestión de los activos tóxicos (pisos y créditos) heredados del Banco de Valencia, La Caixa traspasó la titularidad del bloque a Sareb, el banco malo. Pero como este encantador instrumento de rescate bancario no tiene más que una sede/fortaleza en Recoletos, quien toma las decisiones y quien gestiona realmente el bloque sigue siendo La Caixa a través de su inmobiliaria Servihabitat.

Ya llegamos al final: los 24 habitantes del bloque, entre los que hay 5 menores, tres enfermos crónicos y un hombre de 70 años, tratan de negociar hoy un alquiler social con Sareb/Servihabitat/La Caixa. Las conversaciones, no obstante, apenas avanzan, y la propiedad tiene las carpetas con la información detallada de los habitantes de noviembre de 2015, sin que se hayan producido avances concretos. La propiedad, a través de la mediadora Diagonal Company -una de las empresas que se han reproducido al calor de la gestión de activos: de los cadáveres inmobiliarios se aprovecha todo-, argumenta además que los alojamientos no podrán ser en el mismo bloque dado que este no tiene cédula de habitabilidad. Mientras, la PAH trata de regularizar el suministro de agua -incluso pagando las obras de la acometida-, algo a lo que el Canal de Isabel II se niega por el mismo motivo: no hay cédula de habitabilidad. El ayuntamiento de Madrid, a través de la Junta de Distrito, también asegura que no hay nada que hacer, de modo que a día de hoy esos 14 pisos no cuentan con suministro de agua.

PAH Vallekas prepara un presupuesto aproximado para esa cédula de habitabilidad. Sí, hablamos de dinero, como casi siempre que hay una traba administrativa. Resulta que la tal Alcalá, 70 construyó el bloque con las medidas inadecuadas: los techos miden menos de lo que tienen que medir.

A día de hoy, sigue siendo un misterio de la recuperación económica qué piensa hacer La Caixa con un bloque habitado desde hace cuatro años y medio -de segundísima mano, por lo tanto-, con una rehabilitación que podría costar miles de euros, para un mercado que se anima pero no tanto: el barrio está como está y la mayoría de los pisos del bloque son estudios construidos con ángulos imposibles (“un salón trapezoidal ¿Por qué no?”). ¿A qué precio piensan venderlos? O dicho de otra manera: ¿a quién piensan venderlos? Para la Caixa, ya lo hemos visto, no es problema: el Estado provisiona la mayoría de las posibles pérdidas y mientras tanto mantienen artificialmente el activo tóxico fuera de su balance. Nosotras decimos: alquiler social, desbloqueo del suministro de agua, estudio de la viabilidad de consolidar a los vecinos en el mismo bloque. Eso, o que siga la farsa.

2. Argente: y luego dirán que hay degradación urbana

Viviendas: Once pLa Obra Social de la PAH consigue 11 alquileres socialesisos

Habitantes: once unidades familiares, 7 menores

Propiedad actual: Banco Sabadell 

Recuperados en abril de 2014. Realojadas con alquiler social en otros pisos por el Sabadell, las familias abandonaron el bloque en diciembre de 2014. A día de hoy sigue vacío y tapiado.

El crash irrumpió en la construcción del edificio de Argente y no llegó a habilitarse del todo. Un edificio vacío en una ciudad que muerde por necesidad de techo lo está por poco tiempo. Cuando recuperamos el edificio, los vecinos nos hablaron de varios habitantes anteriores;  algunos de ellos se llevaron parte de la infraestructura; otros lo usaron de cobijo; otros más de fumadero. En esa cadena de irregularidades, no fueron los primeros: en el registro figuraba un piso menos de los que realmente tiene el edificio.

Las casas no se degradan solas, son abandonadas a su suerte. Por parte de los propietarios y después de las administraciones. La gente las toma para sus necesidades, que no están cubiertas por los derechos humanos, como se suele decir en las guerras “liberadoras”. Pocas casas se degradan en los barrios ricos. No se tolera igual. En Argente se toleró que hubiera un edificio vacío que se degradaba semana a semana. Hasta que llegó la PAH.

Once familias se armaron de valor para vivir en una casa sin ventanas, con el sótano inundado, sin seguridad de luz y agua. La luz se consiguió, aunque no gracias a las administraciones públicas. Se sacó la basura (mucha), se fregaron los suelos (bien de lejía), se hicieron apaños en las ventanas (con cartones y telas), se vació el agua del sótano acabando con el peligro de cortocircuitos. El edificio unió su suerte a la de sus habitantes.

El Banco Sabadell presume de responsabilidad social. “No desahuciamos” nos dijeron. Tras meses de entrega de documentación y negociación, se consiguió que realojaran a las once familias. No todas en el barrio. No todas en casas con las condiciones necesarias de entrada. Pero se volvieron a hacer arreglos y las familias encontraron un techo con un alquiler social de entre 50 y 70e que podían pagar.

El edificio lleva vacío desde entonces, hace ya un año y medio. Vuelve a estar vacío. Ahora bien tapiado, para que nadie le dé uso. No vaya a ser que vuelva a dejar de degradarse.

3. Monte Perdido, 60 bis, el FROB, Sareb y La Quinta Dimensión

Monte perdido sin cartelViviendas: 3 pisos

Habitantes: 3 personas

Propiedad actual: SAREB, FROB

Recuperado en diciembre de 2014

El bloque de Monte Perdido tiene una historia similar al de Sierra de Llerena. Traspasado en algún momento a Sareb, intuimos que su proceso de construcción no fue del todo limpio: el portal que correspondería al número 89 de la calle Monte Perdido simplemente no figura en el catastro ni en el registro de la propiedad.

Pero el bloque está ahí, en la esquina de Monte Perdido con Puerto Alto, en pleno barrio de San Diego. Monte Perdido, 60 bis, está perdido en alguna referencia catastral, en la hoja de balance del banco malo (y de una sociedad del FROB que puso la denuncia sobre uno de los pisos), en la quinta dimensión del desastre inmobiliario.

La idea detrás de la inversión buitre es degradar: degradar un inmueble para degradar un barrio para poner los precios por los suelos. Comprar barato y vender caro. De nuevo, la tipología de los pisos son estudios, así que resulta obligado preguntar a quién y qué precio cree el banco malo que va a vender para recuperar la inversión.

Este bloque es, junto con Sierra de Llerena, uno de los que no tienen suministro de agua.

4. Pico de la Muela: futuro anterior

Viviendas: 9 pisospicomuela2

Habitantes: 9 familias, 18 menores

Propiedad actual: En proceso de traspaso a SAREB

Recuperado el 13 de octubre de 2015

La propiedad, una constructora, intenta negociar una quita de su deuda con Sareb y a cambio mantener la titularidad del bloque: quizá la jugada que no pudieron hacer los constructores de Llerena la pueda llevar a buen término esta empresa. Los tiempos son otros y el inmobiliario vuelve a tirar. De nuestra parte, planteamos nuestra disposición a abandonar inmediatamente el bloque si Sareb ofrece alquileres sociales en otra parte.

Entre medias, el Ayuntamiento ha firmado un convenio el pasado enero con el banco malo con el que pasará a ser arrendatario durante 8 años de 300 pisos de Sareb, 150 de ellos ocupados irregularmente. A día de hoy sabemos que ningún piso de este convenio se ha cedido todavía, por motivos tan estrambóticos como que Sareb no tiene las llaves de muchos de ellos. El tiempo pasa, tic-tac, tic-tac, y no hay solución todavía para Pico de la Muela.

La mayoría de las familias de este bloque recuperado en octubre son desahuciados de la era Carmena, es decir, que perdieron su domicilio en algún momento entre junio y octubre de 2015.

5. Callejo, 11 y 13: del “endeudamiento para todos” al “pisos para todos”

photo_2016-05-27_15-45-42Viviendas: cuatro pisos en número 13 – dos pisos en número 11

Habitantes: siete unidades familiares, 9 menores

Propiedad actual: SAREB (salvo la planta baja del 11, que es de Bankia)

Recuperados entre abril 2014 (número 13) y agosto 2014 (número 11)

El bloque de Callejo 13 es, junto a Argente, uno de los dos bloques recuperados simultáneamente en abril de 2014, en una preciosa muestra de coordinación y esfuerzo colectivo. Tal como empezó, la historia siguió unos meses más tarde, cuando se recuperaron dos pisos más en el edificio de al lado. Así, a día de hoy, la Obra Social de la PAH “Callejo” responde a la necesidad habitacional de siete familias con 9 menores.

Se habla por el vecindario que en el número 13 de la calle antes hubo una casita baja, y que un día Bankia vendió a su propietario la idea de endeudarse hasta las orejas para construir encima de la primera 3 plantas más para vender a otras familias. Bankia concedía esas hipotecas a las otras familias, por supuesto. De hecho el inmueble tiene aún un proceso de ejecución hipotecaria abierto, a nombre de los antiguos habitantes que se han esfumado para que Bankia no les derrumbe la vida. Nosotros nos enteramos de él el mismísimo día del supuesto lanzamiento, y desde entonces hemos luchado para hacernos oír como terceros en un ridículo proceso en el que los denunciados ya no están en ningún lado y, desde 2015 cuando se traspasó el inmueble a manos del banco malo Sareb, Bankia hace de demandante ¡aunque ni siquiera es el propietario del edificio!

A día de hoy el Juzgado se ha negado a que formemos parte del proceso. Así hemos aprendido que la justicia hay que pelearla, y entre los habitantes de todos los bloques y pisos sueltos recuperados a Sareb nos organizamos para conquistar un alquiler social ajustado a nuestros ingresos. No conseguirán hacernos desaparecer como hicieron con los anteriores habitantes.

Victoria Se Queda. Cuando Bankia se vende casas a sí misma.

No es la primera vez que Bankia desahucia: en el primer trimestre de 2016 las PAH nos hemos enfrentado a una media de un desalojo por semana de pisos suyos. El desahucio de Victoria y sus hijas está previsto para el miércoles 27 de abril.

Tampoco es la primera vez que portavoces de Bankia responden a nuestras peticiones de negociación con excusas. El caso de Victoria no es nuevo, aunque eso no le quite un átomo de urgencia ni de desvalimiento ante los malabarismos legales de una entidad bancaria _entidad, recordamos, rescatada con dinero público _.

 

LAS NO RESPUESTAS DE BANKIA

 

La respuesta de Bankia siempre es el silencio. Dejar correr el tiempo sin respuesta a decenas de solicitudes de negociación y alquileres sociales. Por eso el día 4 de abril ocupamos la sucursal de Bankia de Sierra Toledana, 38 en Puente de Vallecas, para exigir unas negociaciones dignas de tal nombre para Victoria, Noralma, Mustafa (recién desahuciado de un bajo interior de 10m2) y tantas otras compañeras. Y por eso hoy estamos

 

Entre las excusas de Bankia para negarse a parar el desahucio hemos podido escuchar la de siempre: que no tienen pisos para alquileres sociales. Que es la Administración quien debe adjudicar a Victoria una vivienda de emergencia de un fondo social cuya existencia sigue sin demostrar. Sabemos que tienen miles de viviendas vacías siendo un banco rescatado con dinero público, es hora de que asuman su responsabilidad social.

 

INGENIERÍA FINANCIERA Y LAVADO DE IMAGEN
En el caso de Victoria nos aseguraban que no son parte interesada en este desahucio. Nos decían que ya han dejado constancia en el juzgado, que la vivienda de Victoria y su familia ya no es suya y que por lo tanto no pueden parar la orden de desalojo. Hoy mismo en el juzgado nos confirman que no han presentado ningún escrito como nos prometieron, aclarando que no son propietarios.

 

El Fondo de Titulación de Activos MADRID RMBS III al que Bankia asegura haber vendido la vivienda es en realidad una empresa de la propia Bankia. Estratagemas legales e ingeniería financiera que permiten a las entidades bancarias titulizar hipotecas y traspasar propiedades a empresas y fondos propiedad de las propias entidades. Como parte de este entramado entra en juego una tercera empresa, la inmobiliaria de Bankia: Haya Real State.

 

¿Qué pretende Bankia con esto? Desde la PAH la respuesta es obvia: la empresa matriz “sanea cuentas”, al menos aparentemente, deshaciéndose de pisos que sabe que no podrá vender en años. A la vez continúa con los procesos de deshaucio sin que su imagen quede ligada al desalojo de otra familia.

 

Desde la PAH aseguramos a Bankia que esto último no lo va a conseguir: hoy estamos en la sede de Haya Real State exigiendo la paralización del desahucio de Victoria y la negociación de su alquiler social. De continuar recibiendo excusas, el 27 pararemos su desahucio. Y no pararemos hasta garantizar el derecho a la vivienda de Victoria y su familia.

 

¡SÍ SE PUEDE!

 

Inauguramos asesoría colectiva

En PAH Vallekas tenemos muchas cosas entre manos, hemos crecido y por eso inauguramos un nuevo día de reuniones para hacer una asesoría colectiva y dar la bienvenida a todas las personas que vienen por primera vez.

Reunion bienvenidaLa asesoría colectiva es un espacio de aprendizaje y apoyo mutuo en el que entre todas buscamos la mejor forma de enfrentarnos a los problemas. Es un grupo abierto en el que cualquiera es bienvenido, sólo pedimos que uno esté dispuesto a cooperar y aprender con los demás.

¿Tienes problemas para pagar tu hipoteca o tu alquiler? ¿Vives en un piso que pertenece a un banco y quieres negociar un alquiler social? ¿Quieres luchar por el derecho de todas a una vivienda digna? Pásate por la asesoría colectiva de PAH VK.

Todos los lunes de 18 a 21h en el Centro Ramón Pérez de Ayala, en la C/Marismas 24.

Ni una casa vacía. Por un parque público de alquiler

La PAH Vallekas recupera su quinto edificio en el barrio dentro de la campaña Obra Social de la PAH. En el vivirán ocho familias sin otra alternativa habitacional, que sin embargo no han quedado con los brazos cruzados.

La campaña Obra Social de la PAH consiste en la recuperación de inmuebles en manos de los bancos que los mantienen vacíos mientras miles de personas no pueden acceder a una vivienda digna. Nos negamos a que en nuestra ciudad siga habiendo miles de casas vacías y cada vez más gente sin casa.

 

Esta tarde ocho familias con 18 menores han hecho pública una nueva recuperación de un edificio vacío en Vallekas, en la calle del Monte Perdido. Ocho viviendas que en breve pasarán a ser de SAREB al ser consideradas activos tóxicos. Para nosotras estos activos tóxicos son ahora los hogares de estas ocho familias, como podría suceder con las miles de viviendas vacías en manos del banco malo y del resto de entidades rescatadas con dinero público.

 

Todas las personas que han  entrado en el  bloque han solicitado previamente vivienda de especial necesidad, sin que hasta el momento la administración se haya puesto ni siquiera en  contacto con ellos para informar sobre el estado de su petición. Tampoco los servicios sociales han podido darles una solución. Esta situación, como los desahucios que se siguen produciendo a diario en nuestra ciudad, evidencian de nuevo la necesidad de apostar por un verdadero parque público de alquiler.

 

No solo buscamos una solución para estas ocho familias, queremos que el acceso a una vivienda digna sea posible para todas nosotras, y sabemos que es posibleExigimos un parque público de alquiler suficiente, las 400  viviendas ofrecidas por los bancos al ayuntamiento son un alivio inicial pero no solucionan la situación. Del mismo modo, las nuevas construcciones de la EMVS anunciadas por el ayuntamiento serán también insuficientes y tardarán en terminarse. En Madrid hay 25 desahucios diarios, muchos de ellos en casas ocupadas a los propios bancos por necesidad. Los números manejados por la banca y las administraciones, por lo tanto, no solo son insuficientes sino que también son injustos, porque no tienen en cuenta los más de 600.000 lanzamientos hipotecarios ya producidos desde 2007, y tienden a obviar los desahucios de inquilinos y de viviendas ocupadas. No tiene sentido hacer pasar necesidad a la población habiendo tanta vivienda vacía en manos de banca, SAREB y sociedades de inversión (los conocidos como fondos buitre). En este sentido, consideramos especialmente inoportunas las recientes declaraciones de la máxima encargada de la política de vivienda en el ayuntamiento de Madrid, Marta Higueras, diciendo que no es necesario impulsar un parque público de vivienda a partir de los pisos vacíos de bancos y fondos de inversión.

 

Con este edificio desde PAH Vallekas hemos recuperado 42 pisos de bancos que se encontraban vacíos, en los que viven 94 personas. Para todos ellos exigimos un alquiler social justo en función de los ingresos de las familias. La semana pasada anunciamos la firma de 11 contratos de alquiler entre 50 y 70 euros tras la recuperación de otro edificio. Exigimos la misma solución para el resto de viviendas, principalmente en manos de Bankia y SAREB, ambas entidades rescatadas con dinero público. En total, la campaña Obra Social la PAH ha recuperado 40 bloques en todo el Estado español desde finales de 2011, y en ellos se han alojado cerca de 2.500 personas.