La parroquia de San Ramón Nonato también desahucia

Exigimos #SoluciónParaNancy, una compañera y vecina del barrio, lleva 4 años residiendo en su domicilio en el calle Juan Navarro. Convocamos una concentración el día de su desahucio, el próximo 9 de enero, a las 11:00.

La situación de nuestra compañera es muy complicada y delicada. Al ser madre soltera –con una niña de 6 años a su cargo y sin el apoyo del padre que no le pasa la pensión de alimentos– lleva solo un mes trabajando con un contrato de 3 meses.

Nancy consiguió su actual vivienda por intermediación de la parroquia de San Ramón Nonato. Pagó hasta que pudo hacer frente, aproximadamente durante dos años. Desde que dejó de disponer de los ingresos de la renta mínima, ya no podía pagar – pero una vez se le concedió de nuevo la renta mínima de 530€, volvió a pagar 370€ euros de alquiler. Con estas cifras era imposible comer y cubrir sus gastos de manera consistente. Cuando vio que podía pagarlo cada mes, quiso ponerse al día de los impagos aportando cada mes una cantidad de 70 euros; de los meses que debía pagó casi la totalidad de la cuantía que debía: faltaba solo por pagar el alquiler parcial de 3 meses –900€ en total– pero a día de hoy le reclaman una deuda de 2.400€ que ella no reconoce como suya. Nancy puede comprobar que no debe esta cantidad.

Nancy se niega a dejar de luchar y quedarse en la calle con su hija. Está dispuesta a denunciar su caso en los medios de comunicación. Nos indignamos junto a ella por que en estas fechas tan señaladas le quiera desahuciar una parroquia, aún sabiendo las circunstancias en las que vive la familia.

El edificio entero en el que vive parece estar gestionado por la mismísima parroquia de San Ramón Nonato. Sus ocupantes se encuentran en exclusión social, algunos pueden pagar y otros no, pero ya hemos evidenciado tres desahucios en el edificio y dos todavía están a la espera de ejecutarse mientras nos esforzamos para promover organización en el vecindario. Nadie sabe quién es el propietario de este edificio: está registrado a nombre de una tal María Teresa Frutos, también hablan de la monja Sara y de un cura que siempre acompañan a la Comisión Judicial a la hora de producirse los desahucios. Los vecinos creen que la actual propiedad quiere vender el edificio a un fondo de inversión. Ahora mismo lo gestiona la inmobiliaria RED FINCA. Pero Parroquia de San Ramón Nonato sigue llevando la intermediación con la propiedad y con nuestra compañera. 

Quieren desahuciar todo el edificio. La mayoría de los desahucios que han ocurrido en este edificio se han producido sin información ya que las personas que vivían allí no sabían ni que tenían una orden de desahucio. Nancy se enteró de que tenía orden de desahucio tan solo acudiendo al juzgado. El resto de los vecinos no entienden lo que ocurre, tienen miedo, no tienen dónde ir; son personas mayores, familias con problemas, madres solteras. Es una pena que en un edificio gestionado por la Parroquia de San Ramón Nonato –una organización humanitaria– permita este drama. Por oponerse a su desahucio Nancy ha llegado a sufrir amenazas de parte de esta parroquia: cuenta que le quitaron de la lista de alimentos, y la monja Sara le dijo que hasta que no pagara su deuda no iba recibir ayuda de ninguna iglesia ni de Cáritas.

Nancy no tiene forma de encontrar vivienda en el saturado mercado de alquiler por no disponer de ingresos y la estabilidad laboral para firmar el contrato, uno de esos en los que se exigen cada vez más comprobantes: nóminas, fianzas, avales… A Nancy no se le ha ofrecido ninguna solución digna por parte de las instituciones públicas: el Ayuntamiento y los Servicios Sociales se han puesto en contacto con ella solo para intentar maquillar este desahucio dándole una falsa alternativa en un piso compartido de madres solteras para 6 meses, dentro de un programa gestionado por la inmobiliaria Provivienda. Nuestra experiencia nos advierte que si Nancy aceptase este acuerdo, a los 6 meses no tendría ni siquiera la vivienda en precario por la que lucha en la actualidad.

Estamos hartos de que expulsen a nuestras familias, a nuestros hijos, el futuro de todos y todas. Desde la PAH pedimos vuestro apoyo para poder aplazar el desahucio de Nancy, mientras las instituciones como el Ayuntamiento o la Comunidad de Madrid dan una #SoluciónParaNancy.

Taller sobre claúsula suelo: cómo ponérselo difícil a los bancos

El próximo sábado 4 de febrero a las 18h impartiremos un taller gratuito y abierto. En él hablaremos de algo sobre lo que se está hablando mucho estos días: la ahora famosa cláusula suelo. A través de este taller encontraremos formas para oponerte legalmente a estas y otras cláusulas abusivas de la banca presentes en nuestras hipotecas. También resumiremos en qué consisten las medidas aprobadas por el Gobierno al respecto y cómo hacer para superarlas.

Será en el centro social La Villana de Vallekas, c/ Montseny, 35, Metro Puente de Vallecas o Nueva Numancia.  El taller durará aproximadamente una hora y media. 

Necesitamos tus manos

En PAH Vallekas cumplimos 4 años defendiendo el derecho a una vivienda digna. Durante este tiempo hemos parado desahucios, hemos negociado con la banca daciones en pago y alquileres sociales, nos hemos empoderado mediante nuestra asesoría legal colectiva, hemos lanzado campañas exigiendo políticas que de verdad protejan a las familias frente a los abusos de la banca, hemos reunido miles de firmas, hemos recuperado viviendas para las familias desahuciadas o sin otra alternativa habitacional, hemos investigado cómo nos han estafado y destapado las prácticas fraudulentas de la banca, empresas fantasma y fondos buitre

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Y si puedes, difunde este cartel

Todo esto no habría sido posible sin la ayuda de quienes en todo momento nos habéis apoyado, poniendo vuestros cuerpos en un portal en cada intento de desahucio, dando difusión en las redes sociales de nuestras acciones, defendiendo las recuperaciones de la obra social PAH, asistiendo a las manifestaciones y caceroladas de protesta… 
Para continuar y ampliar todo este trabajo necesitamos pediros una vez más vuestro apoyoAsiste a nuestras asesorías colectivas los lunes o a nuestras asambleas los miércoles, explícanos qué sabes hacer y qué te apetece hacer (guardería, fotocopias, comunicación…). Síguenos en redes sociales y… ¡HAZTE SOCIA! Puedes apoyarnos económicamente a partir de 5 euros/mes. 
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‘No estás sola’. Hablemos sobre la dimensión afectiva de PAH Vallekas

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Lo que ofrecemos como PAH Vallekas no es sólo una solución concreta a un problema individual de vivienda. Somos toda una comunidad de lucha, cuya apuesta es por espacios de expresión de nuestras experiencas de vida –tanto las dolorosas como las exitosas– y actividades colectivas que juntas suponen un cambio en la forma de ver el mundo que nos rodea y nuestro sitio en el. En este texto intentamos poner en valor una parte del trabajo que hacemos: la parte afectiva, que concierne a cómo nos sentimos juntas, de la que a veces nos olvidamos porque es invisible. También queremos pararnos a preguntar ¿por qué una gran parte de las personas que nos conoce no engancha con nosotros de manera inmediata? El texto forma parte del primer “Taller de dinamización y poderío PAH” que celebramos como parte de la formación interna en la Plataforma.

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Las prisas, la urgencia, la necesidad de organizar y ser efectivos, junto a la saturación, el cansancio y a veces también la fuerte exigencia de una aportación al trabajo colectivo que se hace en PAH Vallekas, favorecen que no siempre tengamos presente el momento que vive una persona cuando llega a la bienvenida. Pero deberíamos recordar que lo que para nosotros es un acto rutinario puede suponer para la persona recién llegada una ruptura radical en la forma de enfrentar su vida.

La gente que llega a la asamblea ha vivido y está viviendo situaciones muy duras. Muchas de las personas llevan mucho tiempo imaginándose en la calle, sin tener nada, ni para comer, ni para el autobús. Algunos han tenido en el pasado una situación aparentemente estable, con empleo e hipoteca, y tienen la sensación de haber pasado de tenerlo prácticamente todo a nada. Algunos han vivido con muy poco toda su vida, y eso puede llegar a endurecer a una persona de tal manera que es difícil fiarse de los otros. Nuestro intento colectivo es conseguir que todas, venimos de donde venimos, quepamos en PAH Vallekas mientras compartamos el deseo de luchar juntas.

Según qué tipo de problema de vivienda que sufre la persona, a la incertidumbre de no saber dónde vas a vivir en un mes o en una semana se le suman otras ansiedades: el miedo de quedar con una deuda de por vida, la vergüenza de haber fracasado a ojos de familia o amigos, la culpa de las madres y los padres de familia, o la soledad en la que hay que tomar las decisiones. Muchas personas llevan encima también otras cargas como estar en paro, tener una enfermedad crónica, sufrir de violencia de género, no tener papeles o que les falta luz o agua en casa.

Lo ponen en palabras nuestras compañeras:

  • “Yo me sentía prisionera, qué podía hacer, me sentía en una cárcel. Prisionera, en una cárcel. Ya he tenido dos escapadas [de la casa cuya hipoteca comparto con mi maltratador] y he tenido que volver por la presión del banco porque había que responder a la hipoteca.” 
  • “Tenía mucho estrés emocional por no tener para las cosas más básicas como la luz… es la incertidumbre, el no saber. Eso también afecta las emociones.”
  • “Mi familia no sabía nada, porque como llevo arrastrando lo de eres tonta desde la violencia de género, yo dije no les cuento nada. Cuando llegué estaba hecha polvo, yo no paraba de llorar, por un lado te sientes tan mal de que vas a dejar tus hijas en la calle, joder, parece que lo haces todo mal, la pareja, tus hijas, la casa… Otra vez es por mi culpa.” 
  • “Yo estaba sola, sola y enferma, y cuando entré por esa puerta fue como si, como si encontrara mil amigos de golpe. Cómo reacciona la gente cuando te ve, cómo te abraza, a mí lo que me llegó fueron los abrazos, cuánta gente se acercó a decirme Cristina, no estás sola, porque llevaba mucho tiempo sintiéndome sola.”

Estar solo significa gestionar una vida dura que es muy difícil de llevar. La mayoría de las personas de la Plataforma se han visto en un estado de vulnerabilidad permanente. Frente a esta situación la PAH no sólo ofrece alternativas materiales, produce además una nueva manera de mirar la vida propia, y un lugar diferente desde el que hablar con una voz colectiva y fuerte. La PAH nos empodera, y cuando nos empoderamos como grupo, la vulnerabilidad puede convertirse en el mejor arma: entendiendo que todos somos vulnerables (en diferentes grados) aprendemos que dependemos de unos y otros. Empoderamiento significa que sepamos que necesitar unos a los otros no tiene por qué ser nada triste.

A continuación repasamos algunos elementos que creemos necesarios para tener en cuenta en la bienvenida para abrir las puertas al cambio y al empoderamiento, ese vuelco que le das a la vida para hacerte sonreír otra vez.

Expresión de las dolencias

Cuando una persona nueva llega a la Plataforma lo hace atravesada por sentimientos de miedo, aislamiento y vergüenza. Nuestro primer deber es acoger la expresión de estas dolencias. A algunos les cuesta mucho expresarse –les da corte–, y es preciso que les animemos suavemente. Como explica un compañero: “La primera vez con los nervios, los llantos, es mucha gente y te cortas, pero vas aprendiendo”. A otros la –tal vez primera– oportunidad de expresar sus malas experiencias se convierte en un río que corre el peligro de llevarle a la persona hacia todo un mar de preocupaciones, y es nuestra responsabilidad ayudarle a avanzar pasito por pasito. Lo importante es que un nuevo miembro de la PAH pueda empezar a darse cuenta, la palabra propia mediante, que lo que él o ella ha vivido como íntimamente suyo, está vinculado con un problema estructural. Así empieza a enganchar la experiencia propia con la estafa gigantesca que se ha llevado a cabo en España. Luego, cuando la persona avanza en su proceso, la expresión de las dolencias va abriendo paso a la expresión de nuevas experiencias más placenteras. En palabras de un compañero: “Tal y como están las circunstancias, a modo de terapia, cuentas tu caso, y hablas y comentas porque impera esa necesidad, te quitas la vestimenta de la vergüenza y no te importa más”.

Escucha activa

Cuando una persona recién llegada habla en la asamblea, pongámosnos en su piel. Él o ella no sabe nada de las prisas que tenemos acumuladas encima de los hombros como grupo. Si le apuramos el ritmo por nuestros agobios, es probable que vaya a sentir que no es el momento adecuado para expresar su situación. Por eso es importante practicar la escucha activa. Para que quien habla sepa que le estemos escuchando, dejemos que se note. Animémosle, si se desanima. Para que sepa que ha llegado a buen puerto, demostremos empatía. Guardemos el respeto hacia la experiencia que haya tenido la persona. Eso se demuestra de muchas maneras, por ejemplo guardando silencio y dejando que se exprese tranquilamente. Es mejor no hablar encima aunque se nos salten las ganas de dar una respuesta rápida a un problema que nosotros ya conocemos hasta el fondo.

Respuesta, el espejo de Alicia

¿Conocéis la secuela al cuento sobre Alicia en el país de las maravillas? En ella, la niña Alicia encuentra un espejo mágico. Tan mágico es, que mientras permite que ella se vaya reflejando en su superficie, abre un nuevo mundo al que Alicia entra con ganas. La respuesta que damos a los nuevos compañeros es muy importante precisamente por hacer esa misma función. Cuando respondemos a los que vienen, es necesario poder transmitir un claro reconocimiento de lo que él o ella ha vivido, así validando la experiencia del recién llegado. Si ha pensado durante años que no es posible salir del problema, puede que le cueste creer que sea posible. El asesoramiento colectivo se basa en que los nuevos aprendan de la experiencia de los que ya han pasado por los mismos pasos. Por eso en el asesoramiento debemos ofrecernos como un espejo de Alicia: el recién llegado puede reflejarse en nuestra experiencia y, a través de ella, acceder al mundo del Sí Se Puede.

 Diálogo entre lo individual y lo colectivo

A partir del momento de entrada a PAH Vallekas empieza un proceso. Es un proceso para resolver un problema concreto, pero no solo. También se trata de un cambio en la relación que tenemos entre nuestra vida individual y la agenda de la PAH, la vida que hacemos en colectivo. Es normal que en ese proceso que nos insta a negociar nuestros tiempos y a veces renunciar cosas, haya momentos en lo que estemos cansados de la PAH. Cuando acompañamos a nuestros nuevos compañeros –y también cuando nos enfrentamos a nuestros propios altibajos nosotros que ya llevamos un tiempo luchando juntos–, podemos pensar que se trata de un movimiento marítimo. Las olas suben y bajan con la marea, y lo importante es acompañarnos entre todos en las diferentes fases de la marea de cada cual.

(También es cierto que algunos se desilusionan ya de entrada, y nunca vuelven. A veces eso se debe a nuestros fallos, y en esos momentos nos toca ser críticos con nosotros mismos. Pero también hay muchas ocasiones en las que se debe al sencillo hecho de que no somos ni portadores de varitas mágicas ni un servicio jurídico gratuito que algunos buscan. A veces nos toca aceptar que no podemos llegar a todo el mundo. Lo importante es saber hacer la autocrítica y ver los limites de nuestro alcance sin echarnos las culpas, avanzar juntos y con paciencia).

Familia de lucha

Para muchos que tienen muy poca familia en España, a paso del tiempo, la PAH se convierte en otra familia. Como dice una de las compañeras ecuatorianas: “Te sientes parte de ella, te sientes arropada.” Y eso somos, una gran familia con mil patas y cabezas. Hay tanto que hacer, que a veces nos abruma. Para que la comunidad en y por la que luchamos pudiera florecer, es clave que cada persona podamos aportar de manera que nos haga sentir a gusto y realizadas. Comunicándonos nuestros intereses y fortalezas igual que nuestras dudas, podemos encontrar la manera de participar que mejor le sienta a cada uno. Al final y a cabo, la clave para que alguien se quede es que le guste. Para aquello tenemos que reconocer cada aportación y visibilizar el trabajo de todos. ¡Que no se nos pasen las oportunidades para darnos las gracias!

***

Estos pasos forman una parte de la andadura del empoderamiento. Hay otros muy importantes, por ejemplo los que tienen que ver con el acceso a la información verídica sobre las leyes y los derechos vigentes de los hipotecados, inquilinos y ocupantes. Hemos querido enfocarnos en esta dimensión afectiva para sacar a la luz algo que a veces tenemos un poco olvidado: cómo nos hablamos y cómo nos escuchamos nos afecta. El empoderamiento no es posible si nos tratamos de una manera que nos afecta negativamente.

Los y las compañeras cuentan cómo sienten el cambio:

  • “Esas palabras [que dicen que no estás sola], te llenan”.
  • “El centro social es tu otra casa. Mi hija me ha pegado la bronca por llegar a las cuatro y media de la mañana. Acaba la reunión y seguimos hablando de la PAH, de política, que no hablamos de otras cosas, pero te relajas, desconectas. Yo a mis hijas se lo tengo dicho, el miércoles es mi día. Yo antes no tenía con quién salir, y ahora un viernes si tengo ganas, me bajo directa a la Villana y sé que voy a a encontrar amigos.”
  • “Hemos visto como las personas que llegaban con una carga emocional muy fuerte ahora se sienten empoderadas, quiero decir que no se sienten solas. Es una sensación de cercanía, de disposición a trabajar juntos siempre cuando tienes el tiempo. Siento que hay una comunidad aquí. Todo eso me hace sentir bien, que cada persona dé lo que pueda para contribuir en lo colectivo… ya sea parando desahucios, en el grupo de comunicación, en el banco de alimentos. Todo eso hace la cercanía y el cariño que la gente se demuestra.”
  • “Ví la luz al final del túnel. Ya anímicamente te vas sintiendo mejor, es otra manera de ver las cosas. De una situación que todo es mi responsabilidad y que no tiene solución se pasa a una realidad de la que no soy culpable y que puedo transformar, aunque cueste y haya que luchar por ello.”
  • “Empecé a sonreír, empecé a tener amigos, amigas, empecé a bailar que me encanta y hacía años que no bailaba. Para mí la P.A.H. además de una ayuda son mis amigos, es la gente en quién confío, aquí he contado cosas que no he contado a mis hijas, ni a mi madre, mis hermanos, o mis amigos de toda la vida y las he contado aquí. A partir de venir más lo que hace esto es empoderarte, yo empecé a sacar fuerzas de donde no las tenía, yo siempre he sido muy luchadora pero llega un momento en la vida que dices ya no puedo más, te vienes abajo y esto fue como un trampolín, pum, otra vez para arriba, y gracias a todos vosotros hoy otra vez soy feliz, vuelvo a reír, vuelvo a salir.”
  • “Antes no había solución. Ahora estoy avanzando en mi vida, buscando mi camino, mi libertad.”

Una de las claves del éxito de la Plataforma es poder huír del modelo individualista de gestionar las vidas, según el cual se nos presiona a encargarnos de todo solos mientras nos enfrentamos a grandes vulnerabilidades sistemáticamente echadas a nuestros hombros. Frente a ese modelo, la PAH significa encontrar la potencia de lo colectivo:

  • “He aprendido todas las cosas que se pueden hacer cuando estás con gente, sin perder tus puertas hacia dentro, claro, pero eso solo no vale. Cuando entré dije, qué de posibilidades hay cuando estás con gente, a nivel de curro incluso, de planes, de expectativas, conversaciones, de crecer como persona, desarrollarte… Cómo la dimensión colectiva es algo que en esta sociedad está bastante machacada y reprimida aposta, porque nos hacen estar solos porque solos somos mucho más frágiles y cuando te juntas dices ¡cómo mola esto!”

A lo largo de nuestra experiencia en la Plataforma hemos descubierto que, al menos idealmente, la participación en los dispositivos que sostenemos –la asesoría colectiva, pero también las acciones, mesas informativas o talleres– hace que pasemos por un proceso de desaprendizaje. La lógica individual que es útil en nuestra sociedad porque nos hace competir entre nosotros –por trabajos, por las ayudas sociales, también por la vivienda– nos la vamos quitando de la cabeza poco a poco. Es preciso decir que en la Plataforma hemos aprendido que si nos enfrentamos al mundo de forma individual, la vulnerabilidad y la incertidumbre que caracterizan nuestros días se convierten en una fuerte percepción de riesgo y lo interiorizamos en el cuerpo como miedo continuo. Ese miedo va desapareciendo al paso de ya no sentirse solo sino arropado, abrigado, apoyado. No hay por qué demostrar logros y esconder fracasos individuales, porque ya no son causa ni de la alegría más potente ni la vergüenza más paralizadora. Asumimos la fragilidad y reconocemos que con otros somos más fuertes. Así la PAH puede suponer un cambio en el centro mismo de la lógica neoliberal que se ve revertida: la autoregulación da paso al apoyo mutuo, la competencia a la solidaridad.

“Agua, luz y techo” Pasacalles por la historia de la burbuja y el crack económico en Vallekas

pasacallesLa PAH Vallekas recorre los cinco bloques que ha recuperado en los últimos años con la exigencia “Agua, luz y techo para una vida digna” el próximo domingo 29 de mayo.

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) del madrileño barrio de Vallecas convoca un pasacalles festivo para visibilizar la negociación que mantiene para conseguir alquileres sociales para los habitantes de cuatro bloques recuperados, antes vacíos y propiedad de bancos.

Decenas de familias y menores viven en cuatro bloques y varios pisos propiedad de Sareb. Exigen que se regularice su situación y su acceso a la luz y el agua, como derechos humanos básicos. Y que Sareb y Bankia rescatadas/avaladas con dinero público cedan sus viviendas vacías a un parque de vivienda público en régimen de alquiler social para que todas las personas puedan ver cumplido su derecho constitucional a una vivienda digna.

Las demandas se dirigen a las administraciones públicas, al gobierno del Estado, por su responsabilidad en el FROB y BFA a través del Ministerio de Economía, pero también a los gobiernos regionales y municipal que no están haciendo lo suficiente para garantizar una alternativa habitacional, una vivienda digna, al no perseguir las viviendas vacías ni asegurar el acceso a los suministros básicos.

Exigen también que no se criminalice su situación. En estos años de crisis, son muchas las familias que no han tenido más opción, si no querían verse en la calle, que recuperar viviendas que estaban vacías. No es justo que además de vivir en precario se vean estigmatizadas como “delincuentes” o “mafiosos” cuando ni la sociedad ni el mercado les ha ofrecido ninguna otra alternativa.

Solo gracias a la PAH y otros movimientos sociales se ha paliado su extrema situación de desamparo: es la propia gente la que, organizada, consigue hacer efectivo, al menos en parte, sus derechos. En total, la campaña Obra Social la PAH ha recuperado -40  bloques en todo el Estado español desde finales de 2011, y en ellos se  han alojado más de 2.500 – personas.

Aunque pueda parecer una exigencia de otros siglos, la demanda de “Agua, luz y  techo” es una necesidad material y cotidiana para estas familias. La PAH Vallekas saldrá el domingo a las 17 de la C/Llerena junto a muchos otros grupos y asociaciones, en un pasacalles festivo que acabará con conciertos en el parque de Amos Acero a las 20 horas ¡Sí se puede!

1.     Sierra de Llerena, 22: viaje a las entrañas del crack financiero

Viviendas: 1photo_2016-05-27_15-45-314 pisos

Propiedad actual: SAREB. En proceso de negociación para el alquiler social.

Recuperado en enero de 2012 

El bloque más veterano de la campaña Obra Social en Vallekas -y uno de los pioneros de la campaña Obra social La PAH– es un buen resumen de la evolución del sector financiero-inmobiliario. Levantado -de aquella manera- por la constructora Alcalá, 70 que seguramente adquirió por cuatro perras dos o tres casas bajas en la esquina de Sierra de Llerena con Francisco Iglesias, en el barrio puentevallekano de Numancia. Alguien debió de hacer un cálculo: “con lo que nos ha costado esto, estirando algo el presupuesto, y como donde caben 12 caben 14 pisos, nos sacamos tres kilos limpios. Tú déjame que lo hablo con Contreras”.

Pasan los años, el bloque va levantándose, los primeros compradores aportan su entrada. Pero algo no va bien. Esta imagen, de junio de 2008, es la primera de Google Street View en la que aparece.Esas vallas son las mismas que encontraríamos casi cuatro años más tarde, cuando recuperamos el edificio.

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En determinado momento, llega el crack económico mundial y Alcalá, 70, como tantas constructoras fuertemente endeudadas en la provincia España, se declara en quiebra. No sabemos los detalles del proceso concursal de la constructora; en todo caso, a lo largo del año 2012 el Banco de Valencia se queda con el bloque -y posiblemente con más activos tóxicos-. Lo más posible es que, en la línea de la ley concursal, los administradores de Alcalá, 70, no respondieran con sus bienes personales del pufo cometido, una oportunidad que a día de hoy sigue sin estar legislada para alrededor de 500.000 deudores hipotecarios (¿os suena la dación en pago?).

Rebobinemos. ¿Que en el año 2012 el Banco de Valencia se queda con el bloque? Rebobinemos más: en noviembre de 2011, esta antigua joya de la corona del desarrollismo inmobiliario es intervenida por el Banco de España, que le inyecta 1.000 millones de capital más otros 2.000 millones en créditos. Estamos a sólo unos meses de la intervención completa -bajo batuta de la Troika- del sector bancario y de la política económica española. Es decir, el Banco de Valencia era tan propietario del bloque como el fantasma de Canterville lo podría ser de su castillo.

Suma y sigue: en febrero de 2012 el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), es decir, el Gobierno, mete otros 1.000 millones. Poca cosa: en noviembre se inyectarían otros 4.500 millones, y además, el FROB traspasa todo esto (la cosa Banco de Valencia/Fantasma de Canterville y sus 8.500 millones en rescate público) a La Caixa por el precio simbólico de un euro. No se vayan todavía, aún hay más: además, el Estado se responsabiliza de un 72% de las pérdidas por los activos tóxicos traspasados, es decir por los bloques concebidos cuando construir apartamentos de baja calidad en el barrio de Numancia y venderlos a precio de burbuja (“eh, tiene plaza de garaje y portal con suelo de ¿mármol?”) parecía buena idea.

Tenemos una sorpresa: la broma no acaba aquí. Por si no fuera suficiente rescate tener aseguradas el 72% de las posibles pérdidas contraídas por la gestión de los activos tóxicos (pisos y créditos) heredados del Banco de Valencia, La Caixa traspasó la titularidad del bloque a Sareb, el banco malo. Pero como este encantador instrumento de rescate bancario no tiene más que una sede/fortaleza en Recoletos, quien toma las decisiones y quien gestiona realmente el bloque sigue siendo La Caixa a través de su inmobiliaria Servihabitat.

Ya llegamos al final: los 24 habitantes del bloque, entre los que hay 5 menores, tres enfermos crónicos y un hombre de 70 años, tratan de negociar hoy un alquiler social con Sareb/Servihabitat/La Caixa. Las conversaciones, no obstante, apenas avanzan, y la propiedad tiene las carpetas con la información detallada de los habitantes de noviembre de 2015, sin que se hayan producido avances concretos. La propiedad, a través de la mediadora Diagonal Company -una de las empresas que se han reproducido al calor de la gestión de activos: de los cadáveres inmobiliarios se aprovecha todo-, argumenta además que los alojamientos no podrán ser en el mismo bloque dado que este no tiene cédula de habitabilidad. Mientras, la PAH trata de regularizar el suministro de agua -incluso pagando las obras de la acometida-, algo a lo que el Canal de Isabel II se niega por el mismo motivo: no hay cédula de habitabilidad. El ayuntamiento de Madrid, a través de la Junta de Distrito, también asegura que no hay nada que hacer, de modo que a día de hoy esos 14 pisos no cuentan con suministro de agua.

PAH Vallekas prepara un presupuesto aproximado para esa cédula de habitabilidad. Sí, hablamos de dinero, como casi siempre que hay una traba administrativa. Resulta que la tal Alcalá, 70 construyó el bloque con las medidas inadecuadas: los techos miden menos de lo que tienen que medir.

A día de hoy, sigue siendo un misterio de la recuperación económica qué piensa hacer La Caixa con un bloque habitado desde hace cuatro años y medio -de segundísima mano, por lo tanto-, con una rehabilitación que podría costar miles de euros, para un mercado que se anima pero no tanto: el barrio está como está y la mayoría de los pisos del bloque son estudios construidos con ángulos imposibles (“un salón trapezoidal ¿Por qué no?”). ¿A qué precio piensan venderlos? O dicho de otra manera: ¿a quién piensan venderlos? Para la Caixa, ya lo hemos visto, no es problema: el Estado provisiona la mayoría de las posibles pérdidas y mientras tanto mantienen artificialmente el activo tóxico fuera de su balance. Nosotras decimos: alquiler social, desbloqueo del suministro de agua, estudio de la viabilidad de consolidar a los vecinos en el mismo bloque. Eso, o que siga la farsa.

2. Argente: y luego dirán que hay degradación urbana

Viviendas: Once pLa Obra Social de la PAH consigue 11 alquileres socialesisos

Habitantes: once unidades familiares, 7 menores

Propiedad actual: Banco Sabadell 

Recuperados en abril de 2014. Realojadas con alquiler social en otros pisos por el Sabadell, las familias abandonaron el bloque en diciembre de 2014. A día de hoy sigue vacío y tapiado.

El crash irrumpió en la construcción del edificio de Argente y no llegó a habilitarse del todo. Un edificio vacío en una ciudad que muerde por necesidad de techo lo está por poco tiempo. Cuando recuperamos el edificio, los vecinos nos hablaron de varios habitantes anteriores;  algunos de ellos se llevaron parte de la infraestructura; otros lo usaron de cobijo; otros más de fumadero. En esa cadena de irregularidades, no fueron los primeros: en el registro figuraba un piso menos de los que realmente tiene el edificio.

Las casas no se degradan solas, son abandonadas a su suerte. Por parte de los propietarios y después de las administraciones. La gente las toma para sus necesidades, que no están cubiertas por los derechos humanos, como se suele decir en las guerras “liberadoras”. Pocas casas se degradan en los barrios ricos. No se tolera igual. En Argente se toleró que hubiera un edificio vacío que se degradaba semana a semana. Hasta que llegó la PAH.

Once familias se armaron de valor para vivir en una casa sin ventanas, con el sótano inundado, sin seguridad de luz y agua. La luz se consiguió, aunque no gracias a las administraciones públicas. Se sacó la basura (mucha), se fregaron los suelos (bien de lejía), se hicieron apaños en las ventanas (con cartones y telas), se vació el agua del sótano acabando con el peligro de cortocircuitos. El edificio unió su suerte a la de sus habitantes.

El Banco Sabadell presume de responsabilidad social. “No desahuciamos” nos dijeron. Tras meses de entrega de documentación y negociación, se consiguió que realojaran a las once familias. No todas en el barrio. No todas en casas con las condiciones necesarias de entrada. Pero se volvieron a hacer arreglos y las familias encontraron un techo con un alquiler social de entre 50 y 70e que podían pagar.

El edificio lleva vacío desde entonces, hace ya un año y medio. Vuelve a estar vacío. Ahora bien tapiado, para que nadie le dé uso. No vaya a ser que vuelva a dejar de degradarse.

3. Monte Perdido, 60 bis, el FROB, Sareb y La Quinta Dimensión

Monte perdido sin cartelViviendas: 3 pisos

Habitantes: 3 personas

Propiedad actual: SAREB, FROB

Recuperado en diciembre de 2014

El bloque de Monte Perdido tiene una historia similar al de Sierra de Llerena. Traspasado en algún momento a Sareb, intuimos que su proceso de construcción no fue del todo limpio: el portal que correspondería al número 89 de la calle Monte Perdido simplemente no figura en el catastro ni en el registro de la propiedad.

Pero el bloque está ahí, en la esquina de Monte Perdido con Puerto Alto, en pleno barrio de San Diego. Monte Perdido, 60 bis, está perdido en alguna referencia catastral, en la hoja de balance del banco malo (y de una sociedad del FROB que puso la denuncia sobre uno de los pisos), en la quinta dimensión del desastre inmobiliario.

La idea detrás de la inversión buitre es degradar: degradar un inmueble para degradar un barrio para poner los precios por los suelos. Comprar barato y vender caro. De nuevo, la tipología de los pisos son estudios, así que resulta obligado preguntar a quién y qué precio cree el banco malo que va a vender para recuperar la inversión.

Este bloque es, junto con Sierra de Llerena, uno de los que no tienen suministro de agua.

4. Pico de la Muela: futuro anterior

Viviendas: 9 pisospicomuela2

Habitantes: 9 familias, 18 menores

Propiedad actual: En proceso de traspaso a SAREB

Recuperado el 13 de octubre de 2015

La propiedad, una constructora, intenta negociar una quita de su deuda con Sareb y a cambio mantener la titularidad del bloque: quizá la jugada que no pudieron hacer los constructores de Llerena la pueda llevar a buen término esta empresa. Los tiempos son otros y el inmobiliario vuelve a tirar. De nuestra parte, planteamos nuestra disposición a abandonar inmediatamente el bloque si Sareb ofrece alquileres sociales en otra parte.

Entre medias, el Ayuntamiento ha firmado un convenio el pasado enero con el banco malo con el que pasará a ser arrendatario durante 8 años de 300 pisos de Sareb, 150 de ellos ocupados irregularmente. A día de hoy sabemos que ningún piso de este convenio se ha cedido todavía, por motivos tan estrambóticos como que Sareb no tiene las llaves de muchos de ellos. El tiempo pasa, tic-tac, tic-tac, y no hay solución todavía para Pico de la Muela.

La mayoría de las familias de este bloque recuperado en octubre son desahuciados de la era Carmena, es decir, que perdieron su domicilio en algún momento entre junio y octubre de 2015.

5. Callejo, 11 y 13: del “endeudamiento para todos” al “pisos para todos”

photo_2016-05-27_15-45-42Viviendas: cuatro pisos en número 13 – dos pisos en número 11

Habitantes: siete unidades familiares, 9 menores

Propiedad actual: SAREB (salvo la planta baja del 11, que es de Bankia)

Recuperados entre abril 2014 (número 13) y agosto 2014 (número 11)

El bloque de Callejo 13 es, junto a Argente, uno de los dos bloques recuperados simultáneamente en abril de 2014, en una preciosa muestra de coordinación y esfuerzo colectivo. Tal como empezó, la historia siguió unos meses más tarde, cuando se recuperaron dos pisos más en el edificio de al lado. Así, a día de hoy, la Obra Social de la PAH “Callejo” responde a la necesidad habitacional de siete familias con 9 menores.

Se habla por el vecindario que en el número 13 de la calle antes hubo una casita baja, y que un día Bankia vendió a su propietario la idea de endeudarse hasta las orejas para construir encima de la primera 3 plantas más para vender a otras familias. Bankia concedía esas hipotecas a las otras familias, por supuesto. De hecho el inmueble tiene aún un proceso de ejecución hipotecaria abierto, a nombre de los antiguos habitantes que se han esfumado para que Bankia no les derrumbe la vida. Nosotros nos enteramos de él el mismísimo día del supuesto lanzamiento, y desde entonces hemos luchado para hacernos oír como terceros en un ridículo proceso en el que los denunciados ya no están en ningún lado y, desde 2015 cuando se traspasó el inmueble a manos del banco malo Sareb, Bankia hace de demandante ¡aunque ni siquiera es el propietario del edificio!

A día de hoy el Juzgado se ha negado a que formemos parte del proceso. Así hemos aprendido que la justicia hay que pelearla, y entre los habitantes de todos los bloques y pisos sueltos recuperados a Sareb nos organizamos para conquistar un alquiler social ajustado a nuestros ingresos. No conseguirán hacernos desaparecer como hicieron con los anteriores habitantes.

Inauguramos asesoría colectiva

En PAH Vallekas tenemos muchas cosas entre manos, hemos crecido y por eso inauguramos un nuevo día de reuniones para hacer una asesoría colectiva y dar la bienvenida a todas las personas que vienen por primera vez.

Reunion bienvenidaLa asesoría colectiva es un espacio de aprendizaje y apoyo mutuo en el que entre todas buscamos la mejor forma de enfrentarnos a los problemas. Es un grupo abierto en el que cualquiera es bienvenido, sólo pedimos que uno esté dispuesto a cooperar y aprender con los demás.

¿Tienes problemas para pagar tu hipoteca o tu alquiler? ¿Vives en un piso que pertenece a un banco y quieres negociar un alquiler social? ¿Quieres luchar por el derecho de todas a una vivienda digna? Pásate por la asesoría colectiva de PAH VK.

Todos los lunes de 18 a 21h en el Centro Ramón Pérez de Ayala, en la C/Marismas 24.

Ven a plantar cara a SAREB y parar el desahucio de Vera y su familia

El viernes 17 a última hora de la mañana Vera, una de las compañeras de la PAH Vallekas y vecina de la Obra Social de la PAH en Callejo 11–13, recibió una visita por parte de la Policía Nacional. Le informaron de la fecha del lanzamiento con tan sólo cinco días de plazo y sin dejar ningún documento oficial a la familia.

Vera y su marido Valentine viven junto a sus cuatro hijos en el piso propiedad de SAREB recuperado en agosto del 2014. El piso forma parte de la campaña estatal Obra Social de la PAH, creada para reivindicar el derecho de la ciudadanía sobre los pisos de los bancos rescatados con dinero público. Ahora SAREB pretende dejar en la calle a una familia con cuatro menores, una de ellos portadora de marcapasos con cardiopatía severa. Así demuestra una vez más las políticas antisociales que practica, a pesar de ser una entidad financiada en su mayor parte por los y las ciudadanas.

 

Vera y Valentine, como tantas otras familias en Vallecas y otros barrios, sufren la precariedad laboral. La ausencia de políticas sociales, en especial de una política de acceso a la vivienda, hace que estas familias se vean obligadas a recuperar viviendas mientras esperan conseguir que se haga efectivo su derecho a techo en forma de un alquiler social acorde a sus ingresos.

 

Por haberla financiado con nuestro dinero junto al resto de la ciudadanía queremos que SAREB sea una entidad al servicio de esa ciudadanía. No nos cansaremos de exigir que las más de 90.000 viviendas vacías en manos de SAREB se utilicen para la creación de un parque público de viviendas en régimen de alquiler social. El propio Ministerio de Economía ha reconocido públicamente que es el Gobierno quien tiene el control del máximo accionista de la entidad, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Estas viviendas, pagadas entre todas, se deben destinar a un uso social y no a generar beneficios a accionistas privados.

 

Por la forma en la que Vera y Valentine han sido informadas de su desahucio queremos denunciar la práctica cada vez más común por la que en vez de notificar judicialmente, se enseña una orden policial en la que ni siquiera consta la fecha del lanzamiento. Los agentes tampoco estaban dispuestos a dejar dicho informe a la familia, ni permitieron una foto del documento para estudiar todos los datos con calma.

 

El poco derecho que le queda a la ciudadanía en materia de vivienda en España incluye que se informe con un orden judicial, con los correspondientes tiempos para recurrir. Éste es un derecho más que se les ha quitado a ésta y tantas otras familias.

 

También denunciamos a SAREB por la completa arbitrariedad en la gestión de lo que para esta entidad son “activos tóxicos” y para nosotras, casas para la gente. Desde el intento de desalojo del bloque de Obra Social Cadete en el barrio madrileño de Carabanchel el 20 de febrero de 2015, estamos en contacto para negociar con una empresa mediadora alquileres sociales para los pisos recuperados de esta entidad. Así mismo nos parece una falta de respeto grave desahuciar a una familia que está inmersa en un proceso de negociación colectivo. Confiamos en que SAREB rectifique y dé marcha atrás en el proceso de desahucio antes del próximo miércoles 22.

 

En cualquier caso, por estos acontecimientos, os convocamos, con rabia pero con el corazón lleno de confianza porque juntas lo conseguiremos, a parar el desahucio de Vera y Valentine y sus cuatro hijos. Os esperamos el miércoles 22 de abril a las 07:00hs en Calle Callejo, 11.

 

PAH Vallekas.

#SarebTiembla #VeraSeQueda
Miércoles 22 de abril a las 7hs
En Calle Callejo, 11
<M>Puente de Vallecas
Renfe: Entrevías Asamblea de Madrid.
VAMOS A PARAR LA INJUSTICIA.
¡SÍ SE PUEDE!

desahucio de Vera y su familia

7 días en PAH Barcelona

Este sábado 31 de enero tenemos el honor de proyectar ‘7 días en PAH Barcelona’. Además contaremos con el Comando Vídeo de PAH Barcelona que nos contará todo acerca del documental.

¿A qué hora? Las 21h, todo acompañado de la buena comida y de las bebidas fresquitas, o no, de La Villana de Vallekas, Montseny 35.

Un adelanto:

Desde el inicio de la crisis en 2007, se calcula que en España se han realizado alrededor de 550.000 ejecuciones hipotecarias. Ante esta situación de emergencia y ante la pasividad del gobierno, la sociedad civil se ha visto obligada a organizarse. En el año 2009 nace en Barcelona la PAH, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, un movimiento ciudadano que defiende el derecho a una vivienda digna. La PAH hoy cuenta con más de 200 núcleos en todo el Estado y se ha erigido en el principal opositor a las políticas de vivienda del gobierno español.
‘SÍ SE PUEDE. Siete días en PAH Barcelona’ cuenta el día a día de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Barcelona en lo que podría ser una semana cualquiera en su incansable actividad. Siete entrevistas (combinadas con imágenes recopiladas durante más de un año) conducen al espectador por las diferentes actividades semanales que se realizan en PAH Barcelona, ilustradas con casos concretos y pequeñas anécdotas del día a día.

El documental ha metido las cámaras en las entrañas de la organización para visibilizar, además del drama, el enorme trabajo invisible que existe detrás de la PAH y el proceso de transformación y empoderamiento de las personas que lo componen.
Un documental de COMANDO VIDEO.

Charla: ¿Qué es la SAREB Bancaria?

Desde PAH Vallekas tenemos el placer de invitaros a una charla sobre la SAREB bancaria. Será el próximo martes 27 de enero en La Villana de Vallekas.

Contarmos con Carlos  Sánchez Mato, economista de Attac Madrid especialista en banca, que nos hablará sobre la SAREB y la banca y con Diego Sanz Paratcha, compah de PAH Vallekas.

“¿Es la SAREB o el banco malo algo que sirve para que los bancos pasen al Estado, que somos todas, las viviendas que no les interesan y cobrar por ello? ¿Sirve la SAREB para seguir salvando a la banca y no a las personas? ¿Es la SAREB junto con los bancos culpable de los desahucios?” Estas, y otras muchas dudas, las resolveremos el martes.

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PAH Vallekas os propone un juego

Como no podía ser de otra manera, lanzamos a bombo y platillo, el nuevo cartel de la PAH Vallekas para distribuirlo por el barrio. Nuestra objetivo es que todo el barrio nos conozca y sepa a quien acudir en casos de emergencia habitacional.

¿Cómo hacerlo? Muy fácil, os proponemos un juego fácil y divertido:

  1. Descarga el cartel este tan mono que hemos creado.
  2. Imprime dos copias.
  3. Una de las copias ponla en tu portal.
  4. La copia que sobra regálasela a una amiga para que la ponga en su portal.
  5. Recomienda este juego a tus amigas.

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Muchas gracias a todas por vuestra ayuda.

¡Sí se puede!