Hoy, 23 de julio, cuatro personas de la asamblea han sido detenidas y acusadas de “desórdenes públicos” por participar en una protesta para exigir responsabilidades a Caixabank por dejar en la calle a Adolfo y su familia el pasado 1 de julio.
En esa fecha se produjo el cuarto intento de desahucio de nuestro compañero Adolfo, de 67 años, junto a su hija y su nieto de 4 años. Desde la asamblea de vivienda PAH Vallekas, junto a otros colectivos y vecinos, denunciamos este nuevo intento por parte de Caixabank de dejar a una familia en la calle sin ninguna alternativa.
La vivienda es propiedad de Building Center, inmobiliaria de CaixaBank, que ha ignorado sistemáticamente durante el último año todos los intentos de negociación por parte de Adolfo. Ante la negativa de Caixabank a asumir ninguna responsabilidad, acudimos a una sucursal para manifestar nuestro rechazo y exigir una reunión con la dirección de la entidad, en la que - recordémoslo- el Gobierno sigue participando en un 18%.
Lejos de ofrecer soluciones, Caixabank y el Gobierno optaron por dejar en la calle a esta familia y reprimir a quienes luchábamos contra esta situación. A las 8:30 de la mañana, la policía arremetió violentamente contra las personas concentradas en la puerta de la vivienda, provocando varios heridos. Semanas después, cinco personas fueron sancionadas por “obstrucción de la actuación de la comisión judicial”, cuando dicha comisión ni siquiera se encontraba presente. Una infracción propia de la Ley mordaza, diseñada para castigar la solidaridad y tratar de desmovilizar a quienes defienden el derecho a la vivienda. Ahora, no conformes con eso, suman estas cuatro nuevas detenciones.
En la PAH Vallekas acumulamos ya más de 50.000 euros en multas, por defender nuestras casas. Mientras el Gobierno se presenta como garante del derecho a la vivienda, reprime y persigue a quienes lo defienden. El mismo día que estos hipócritas anuncian a bombo y platillo una prórroga de los alquileres, cuatro personas son procesadas por defender a Adolfo y su familia el día que estaban siendo expulsadas de su hogar.
El 1 de julio salimos a la calle a señalar a los responsables y luchar por los derechos que nos arrebatan. Saben que la organización y la lucha son capaces de acabar con su negocio. Por eso temen que les señalemos como culpables, por eso buscan escarmentarnos para que dejemos de luchar por una vida digna. Pero no lo van a conseguir.
Han tocado hueso. Solo nos dan más motivos, para seguir defendiendo nuestro barrio de los especuladores, que hacen de nuestra miseria su negocio.
¡CAIXA CULPABLE, GOBIERNO RESPONSABLE!
¡NO TOLERAMOS NINGÚN DESAHUCIO MÁS!


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