Te llega una carta o burofax
Subidas abusivas, no renovación, amenazas de demanda… El burofax impresiona, pero es solo una carta: no es una orden judicial.
- No firmes nada ni aceptes acuerdos por teléfono, aunque suenen amables o urgentes.
- No contestes sin llevarlo antes a la asamblea: una respuesta mal planteada se usa en tu contra.
- Guarda la carta, el sobre y cualquier mensaje: todo es documentación.
- Sigue pagando la renta si puedes; si te niegan el cobro, guarda el justificante del intento.
- Ven a la próxima asamblea con la carta y tu contrato.